
En el marco de la presente Cumbre de Organizaciones Populares de América Latina, un conjunto de Movimientos Urbanos y Campesinos que venimos luchando por la justa distribución de la Riqueza. convocamos a las organizaciones y sectores populares de la región a pronunciarnos con vistas a la próxima Cumbre de Presidentes del MERCOSUR, en defensa de nuestra soberanía alimentaria; por la distribución de la riqueza y la intervención del estado como regulador en la actividad agropecuaria; en defensa de la tierra, por una agricultura con productores y campesinos. A tal efecto, invitamos a participar de esta Asamblea de los Pueblos en Defensa de la Soberanía Alimentaria, por la Reforma Agraria y una Justa Distribución de la Riqueza, a realizarse el día 29 de junio a las 15 hs. en la Universidad Tecnológica de la ciudad de Tucumán, previa a la reunión de los Presidentes.
Ya sea por el aumento de la demanda en países como India o China, o por la especulación de grupos económicos financieros con fuerte interés en el negocio de cereales, la suba en los precios de los alimentos se constituye en perspectiva en un serio problema para Latinoamérica. Lejos de ser una coyuntura económica, se trata de uno de los principales desafíos a sortear para poder plantear cualquier proyecto de desarrollo alternativo a favor de nuestros pueblos.
El neoliberalismo ha provocado que los alimentos sean hoy una mercancía más, sujeta a la especulación y a los avatares del mercado, sin importar que la suba en su cotización en la bolsa tenga por consecuencia a millones de personas sin la mínima posibilidad de acceder a productos básicos como el pan, la harina, el azúcar o la leche. La “fiebre” sojera arrasando zonas destinadas en otros tiempos a cultivos y producciones diversas como el algodón u hortalizas, poniendo en riesgo las principales fuentes de trabajo en regiones enteras; el aumento del precio de la tierra y su concentración a través del arrendamiento o la compra directa -en muchos casos por capitales extranjeros-, el desplazamiento de pobladores originarios, son parte de la postal compartida por la mayoría de nuestros países.En ese sentido, la perspectiva planteada por la irrupción de los agrocombustibles agrava aún más la situación; tanto sea por el desvío de parte de la producción de alimentos para estos fines, como así también por el impacto general hacia el alza en los precios de los productos primarios.
Cualquier medida que toque estos poderosos intereses seguramente encontrará fuerte resistencia, tal como vemos en nuestro país y en Bolivia, donde los mismos sectores que apoyaron sangrientas dictaduras o se mostraron tibios y sumisos con los gobiernos neoliberales de turno, hoy resisten con garras y dientes que se les toquen las extraordinarias ganancias de su renta agraria, sin importar las consecuencias que traen para el conjunto de la población el desabastecimiento o el aumento en los precios que provocan sus medidas de fuerza.
Esperamos que esta Cumbre de Organizaciones Populares por la Integración Soberana sirva para que podamos continuar haciendo oír la voz de los pueblos, llevando una propuesta y una caracterización propia a la Reunión de Presidentes, que justamente tiene como uno de los ítems principales en su temario, la cuestión de la Soberanía Alimentaria.






